Desmintiendo el mito de los crujidos

Cuantas veces has escuchado  la frase “no te crujas los dedos que te saldrá artrosis”, pues hoy estamos aquí para desmentir este mito.

El doctor Donald Unger, médico en California decidió hacer un experimento consigo mismo para desmentir este mito. Durante más de medio siglo, el señor Unger decidió crujirse dos veces al día las articulaciones de su mano izquierda, dejando la mano derecha libre. Durante esos años en los que el doctor realizaba la prueba, se sometió a múltiples radiografías las cuales evidenciaron que no existía ningún tipo de lesión ni evidencia científica que corroborara que el crujirse los dedos implicaba un mayor riesgo de padecer artrosis.

Esta investigación fue premiada por el premio IG Nobel, un premio que es característico por su contexto cómico y de parodia, y aunque este estudio no tiene validez más que la de ser una anécdota, sirvió para desmentir un mito que lleva arraigado en nuestro país desde hace muchos años.

Entonces, ¿Qué son los crujidos?
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La mayoría de los crujidos son una consecuencia de la cavitación, estos, ocurren cuando se produce un cambio de presión en el interior de la bolsa sinovial de la articulación. Cuando esta presión aumenta, los gases disueltos en el líquido sinovial crean pequeñas  burbujas que estallan y ese es el sonido que nosotros escuchamos, per para que vuelva a pasar se necesita un tiempo de recarga.

El hecho de que a una persona le cruja las articulaciones o no depende de varios factores:

  • El ejercicio físico: el doctor Juan José López, traumatólogo deportivo infantil, afirmaba que “el ejercicio físico hace que las articulaciones generen más lubricante, lo que es beneficioso y disminuye la frecuencia de chasquido”.
  • La flexibilidad: el hecho de que una persona sea más laxa que otra interfiere en la capacidad de chasquear los dedos. Aquellas personas que tengan una mayor flexibilidad podrán llegar a puntos articulares donde no podrá llegar una persona menos laxa y por lo tanto no le chasqueará.
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¿Todos los crujidos son “buenos”?

Ara bien, es importante diferenciar los diferentes tipos de crujidos que nuestro cuerpo puede experimentar. Un crujido no será perjudicial para la salud mientras que este no vaya acompañado de dolor.

Si los crujidos van acompañados de molestias durante el movimiento, rigidez, inestabilidad e incluso sensación de bloqueo, pueden ser señales de que existen altas probabilidades de padecer artrosis. En este caso es importante e imprescindible acudir al médico.

Para prevenir esta patología, los expertos aconsejan llevar una vida sana y activa, evitar posturas corporales erróneas o perjudiciales para la curvatura de nuestro cuerpo y evitar posturas mantenidas durante un tiempo prolongado.