No aguantaron, se abrazaron y hasta hubo besos

Volvió el fútbol en Alemania y regresaron los goles. Por ende, también las celebraciones. Mientras algunos ni se tocaron, otros no se acordaron del protocolo y lo rompieron de distintas formas.

Volvió a rodar la pelota y también a terminar adentro de los arcos. La Bundesliga regresó con goles y festejos. Algunos de ellos respetaron el protocolo de no abrazarse y hacer un saludo con el codo, pero otros no aguantaron y terminaron como en los viejos tiempos, antes de que el coronavirus ​sea el protagonista de esta nueva manera de vivir.

El Dortmund le metió cuatro goles al Schalke 04 (justo) y en ninguno hubo abrazo. Distancia en alguna celebración y codos en otras. Algo similar sucedió en el 2-1 de Wolfsburgo sobre Augsburgo y en el 1-1 de Leipzig y Friburgo. En ese contexto apareció una queja en redes que se hizo viral, al de Radamel Falcao: «Viendo el retorno del fútbol me pregunto: ¿Existirá una razón técnica para que no se permita el abrazo en los goles? Durante todo el partido estamos en constante contacto. ¡En un tiro de esquina están los defensores encima tuyo!. En las barreras están todos juntos».

Viendo el retorno del fútbol me pregunto: ¿Existirá una razón técnica para que no se permita el abrazo en los goles? Durante todo el partido estamos en constante contacto. ¡En un tiro de esquina están los defensores encima tuyo!. En las barreras están todos juntos 🤔— Radamel Falcao (@FALCAO) May 16, 2020

Algo de cierto hay en lo que escribió el colombiano y el Hertha Berlín parece que lo tuvo en cuenta. Porque venció 3-0 al Hoffenheim y en los tres festejos hubo contacto más allá del codo: abrazos, saludos y hasta uno se subió a caballito de otro. Lo peor, igual, fue que Dedryck Boyata le dio un beso a su compañero Marko Grujic.

Lee también  Los hinchas de San Martín organizaron una caravana este sábado desde las 16
Boyata y un beso que trajo polémica. (Thomas Kienzle/Pool via REUTERS  DFL)

Boyata y un beso que trajo polémica. (Thomas Kienzle/Pool via REUTERS DFL)

Los jugadores del Borussia Monchengladbach tampoco cumplieron con su parte y no respetaron la distancia. Eso quedó a la vista en la celebración de Marcus Thuram al marcar segundo gol contra el Eintracht Frankfurt, porque le terminó dando un beso al pasar a uno de sus compañeros. Ah, en el primer tanto también se habían abrazado y hasta hubo algún cara a cara tras una dura infracción.

Los jugadores del Monchengladbach y un festejo sin protocolo. (Michael Probst / POOL / AFP)

Los jugadores del Monchengladbach y un festejo sin protocolo. (Michael Probst / POOL / AFP)

Otra curiosidad que regaló ese encuentro, que terminó 3-1 a favor del Borussia, se dio en el complemento. ¿Qué sucedió? A Breel Embolo se le cayó un machete con indicaciones de su entrenador y se le cayó. Pero André Silva, futbolista del equipo rival, lo encontró y se lo devolvió en la mano…

A %d blogueros les gusta esto: