La toma de Guernica por dentro tras la suspensión del desalojo y cuál es el plan de los usurpadores

El miércoles 23, un día después de la postergación del desalojo en las tierras ocupadas en Guernica, el clima dentro de la toma era de incertidumbre. A contrarreloj, el Gobierno bonaerense trabaja un plan para reubicar a las personas que hace poco más de dos meses se instalaron en esas tierras que quedaron en medio de un conflicto judicial. Sin embargo, los ocupantes aseguran que no se van a ir. Si esto no ocurre, la Policía Bonaerense tiene la orden de comenzar el desalojo, con un resultado incierto.

Una de las estructuras más acabadas en el predio (Franco Fafasuli)

«Hasta que no nos aseguren un lugar exacto de acá no nos vamos a ir», dijo Horacio Perón, uno de los delgados del Polo Obrero dentro del llamado Barrio San Martin en la toma. Algunos planean resistir allí porque sienten esa tierra como su última esperanza a tener un terreno propio y otros reclaman una pedazo de tierra en cualquier lugar para irse pacíficamente. Distintas organizaciones políticas, como el Polo Obrero, Libres del Sur y MRT juegan un rol clave, en la toma de decisiones, en la organización de sus ocupantes y en la negociación con el Ministerio de Desarrollo Social, comandado por Andrés «Cuervo» Larroque, para encontrar una salida al conflicto. Como así también en la distribución de alimentos y necesidades básicas para sus ocupantes.

Todo comenzó el 20 de julio pasado, cuando un grupo de personas instaló las primeras casillas dentro del territorio ubicado en el barrio Numancia de Guernica, en Presidente Perón. El primer sector se llamó «20 de Julio», luego, según los propios ocupantes, el rumor de la toma se esparció y las personas llegaron desde distintos puntos del conurbano bonaerense. Según el censo que realizó el Ministerio de Desarrollo Social bonaerense, hay 2.344 parcelas y 1.904 personas se acercaron para responder las preguntas. «Llegué con una bolsa de arena, le clavé cuatro palos y me hice mi lugar, pero en ese momento la situación estaba más complicada porque había bandas que te querían robar la tierra entonces había que plantarse y quedarse, pero eso ya quedó atrás», explicó Morel, quien está allí desde el 21 de julio.

Asamble en el barrio La Fuerza (Franco Fafasuli)

Muchas de esas escasas casillas están vacías, como si por el simple hecho de instalarla, los ocupantes sellaran que ese terreno ya es de su propiedad. Tras conocerse la noticia de la prorroga para el desalojo, a media mañana del miércoles en los cuatro sectores se realizaron distintas asambleas para informar a los ocupantes sobre la situación. «Ayer tuvimos una reunión en el Ministerio de Desarrollo Social provincial y la verdad que fue muy mala», sostuvo Luis, uno de los delegados frente a los ocupantes del barrio La Fuerza. La lucha marcada por los delegados es quedarse en las tierras.

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En esa asamblea, que presenció Infobae, les comunicaron a los ocupantes que «por nada del mundo» revelen de dónde eran, si no que tienen que asegurar que eran oriundos de Guernica frente al Ministerio conducido por Larroque. « Hasta nos amenazaron diciendo que el Gobierno provincial no tenía el peso político para resistir un desalojo», sostuvieron a Infobae calificadas fuentes de ese Ministerio que participaron de la reunión. «Objetivamente lo que buscamos son tierras en Presidente Perón. La intendenta además nos pidió que no sólo reubiquemos a la gente de la toma oriunda de Guernica si no a otras personas del distrito que también están en informalidad, porque esos otros le van a reclamar. »

Luz eléctrica en una de las casillas. (Franco Fafasuli)

«Ya empezamos a hablar con los distintos intendentes para encontrarles un lugar a esas personas», aseguraron. La postura de los ocupantes es la de resistir. «Tenemos que convocar a la gente que está en lista de espera para su tierra el día del desalojo, tenemos que resistir y juntar a todos los que podamos», gritó un habitante de La Fuerza. De este modo, los residentes dejaron en claro que hay más personas esperando por una parcela y que están dispuestos a enfrentarse con la Policía para quedarse.

Según documentos a los que accedió Infobae, se detuvo a dos personas por el delito bajo la calificación de encubrimiento agravado por el ánimo de lucro, un remisero de Glew y una mujer de Guernica que había trabajado en un bar de Palermo hasta marzo de este año, otra causa a cargo del fiscal Condomí Alcorta. « pero nosotros como delegados tenemos la obligación de acercarnos hablar para saber si está pasando, pero no encontramos ningún caso concreto de que estén vendiendo terrenos», aseguró el delegado Perón. El plan, por lo pronto, es resistir.