El kirchnerismo y la ex montonera Lewin insisten con el cepo a la prensa

El terror por los medios de comunicación acecha la Casa Rosada y, de cara a las elecciones comenzaron a idear algo impensado pero que se volvió realidad: NODIO.

Imagen de cuando trabajaba para la dictadura de Jorge Videla. (Foto: NOVA)

La Defensoría del Público lanzó un Observatorio de la desinformación y la violencia simbólica que “trabajará en la detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de noticias maliciosas y la identificación de sus operaciones de difusión”.

Según la titular de la entidad, Miriam Lewin, quien fue partícipe en la dictadura y destruyó la vida de Beatriz Salomón pasó a «formar parte» del gobierno de Alberto Fernández. Explicó que NODIO es la respuesta a la preocupación de las audiencias “por la circulación de mensajes cargados de violencia y desinformación en redes sociales y en medios”.

La controvertida, despreciable e indefendible, Miriam Lewin, una reconocida periodista con un pasado relacionado directamente a la dictadura en donde fue víctima, victimaria y empleada de Jorge Videla, lleva en la espalda la carga de haber destruido el matrimonio y la vida de Beatriz Salomón, ahora se desempeña al frente de una Defensoría del gobierno de Fernández, sin estar registrada ni ante la AFIP ni la Anses.

A esta siniestra mujer, supuestamente la nombraron titular de la Defensoría del Público, pero en los papeles no figura, no está. Según su historial laboral, el CUIT no está registrado en relación de dependencia en los últimos 12 meses.

Pero, yendo al ítem en cuestión sin duda existen noticias falsas, lo que no está claro es que el remedio a esta situación pase por la creación de un organismo más, ni que deba ser tarea de las autoridades ejercer esa vigilancia.

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La Defensoría del Público -creada en 2012 por la Ley de Medios- declara solemnemente que “asume el compromiso democrático” de contribuir a la “búsqueda de un periodismo de alta calidad”, al “fortalecimiento de las audiencias críticas” y al “fomento del debate sobre los aspectos éticos del ejercicio de la libertad de expresión en internet”, entre otras cosas. “Con ese fin nace NODIO”, dicen.

“Internet potenció la libertad de expresión ciudadana”, señalan desde la Defensoría. “En un tiempo de aislamiento, en el que medios y redes son nuestra ventana al mundo, la difusión de mensajes favorables a la dictadura cívico militar, misóginos, sexistas, racistas, xenófobos, homofóbicos intoxican el debate democrático y refuerzan opiniones que promueven la polarización, cancelan la diversidad y pueden conducir, incluso, a la violencia física”, dijo Miriam Lewin.

De esta forma, Miriam Lewin, una señora que se encarga de hacer valer los derechos y que se cumplan con los deberes que establece la Constitución Nacional, tiene un largo prontuario de irregularidades.

Por su parte, Cristian Ritondo afirmó que “este gobierno tiene un cepo para todo, también para controlar a la prensa. El poder de turno no debe decidir qué información llega a los ciudadanos. El Estado Nacional tiene que garantizar la libertad de expresión, no restringirla”.

Por último, y como dato no menor, en abril pasado, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic reveló que las fuerzas a su cargo hacían “ciberpatrullaje” en las redes; “un rastreo” en Twitter, Facebook e Instagram, con el argumento de “detectar el humor social”. ¿NODIO forma parte?