Decepción e incertidumbre: cómo se vivió en el Gobierno el fracaso de la movilización virtual por el 17 de Octubre

«Fue el peor día de mi vida», dijo un joven miembro del equipo digital que ayer iba a realizar la primera movilización virtual en la historia argentina. Dijeron que esperan el informe técnico de Javier Grosman e Ignacio Saavedra, responsables del evento virtual, para dar una opinión fundada de lo que ocurrió. Genéricamente informaron que «fue un terrible ataque cibernético sincronizado», pero no se descarta llegar a conclusiones políticas complejas, que responsabilicen a la oposición. «Nos cortaron los puentes informáticos», fue el comentario dolido de un peronista.

Acto con distanciamiento social en el Felipe Vallese

Hacía alusión a los puentes entre la ciudad de Buenos Aires y Avellaneda, que en medio de la disputa interna que se vivió el 17 de octubre de 1945 entre los sectores del ejército favorables a Juan Domingo Perón y los que estaban en contra, primero impidieron que los obreros movilizados por Cipriano Reyes pudieran llegar a Plaza de Mayo. Desde el Hospital Militar, donde el coronel había logrado que lo trasladen para conducir su defensa, Perón había logrado que el general Filomeno Velazco, a cargo de la Policía, baje los puentes, y así por la tarde, pudieron cruzarlos. Ayer no hubo ningún policía que salvara la movilización virtual y el peronismo digital se sintió derrotado. Alberto Fernández buscó tomar distancia del asunto.

La gráfica del acto que sería virtual

Y, en líneas generales, se mostraron satisfechos con el acto y con la expresión de la militancia en la calle, muchos de los cuales salieron en sus autos porque no podían manifestarse en forma virtual. Llegaron un poco más tarde de lo previsto , se sentaron a distancia social donde les fue indicado, escucharon el austero mensaje del Presidente a favor de la unidad del peronismo para campear la crisis, cantaron la marcha peronista, se sacaron unas pocas fotos, y se fueron. La jornada arrancó temprano con camiones y micros de los gremios vinculados a Hugo Moyano, continuó con gente que quiso salir a dar alguna vuelta antes de que empezara la movilización virtual y siguió hasta bien tarde a la noche con miles de autos que en decenas de ciudades expresaron su amor a Perón, a Evita, a Néstor y a Cristina. Entre bocinazos y dedos en V, lo que se expresó en las calles porteñas y de muchas ciudades del país es la necesidad de transmitir peronismo, una expresión que parecía vedada por la sucesión de movilizaciones realizadas por la oposición al Gobierno, que una y otra vez salieron a hacerse oír, marcando una agenda institucional y republicana, lo que colmó la paciencia de los peronistas.

La alegría fue callejera (EFE)

Lo curioso es que la movilización que resultó es muy parecida, casi igual, a las realizadas por la oposición. Autos, banderas, barbijos, caravanas, bocinazos. El Presidente dijo ayer que los festejos del 17 de octubre no fueron la expresión de los «antibanderazos». Finalmente, la oposición puede decir que le enseñó al peronismo una nueva manera de manifestar en las calles en tiempos de pandemia.

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Con distancia social, y sin necesidad de inventar personajes «anticuarentena» que el Gobierno suele disponer para que sean entrevistados por los canales oficialistas, el Frente de Todos logró mostrarse unido y disfrutar del respaldo de miles que salieron a expresar su respaldo a «Cristina y Alberto», casi siempre en ese orden.