Joan Mir, campeón del mundo MotoGp: «no ´se si reír o llorar, me siento muy feliz»

El español Joan Mir (Suzuki GSX RR) se proclamó matemáticamente campeón del mundo de MotoGP al finalizar séptimo el Gran Premio de la Comunidad Valenciana algo que insistió era «increíble», para añadir a renglón seguido que no tenía «palabras por la emoción», después de lograr algo por lo que ha «luchado» toda su vida.

«No sé si reír o llorar, me siento muy feliz, porque cuando vas persiguiendo un sueño toda tu vida y al final lo consigues no eres capaz de asimilarlo a la primera», exclamó Mir, quien recalcó no tener «palabras para describir» cómo se siente.

«No me quedan fuerzas para celebrar nada y además ha sido una carrera en la que he sufrido muchísimo. Menos mal que esta carrera no ha llegado antes, porque la verdad es que no había sufrido tanto en todo el año, pero la verdad es que nos ha bastado porque todo el trabajo del año ha sido muy bueno y nos ha bastado para ser campeones», explicó Joan Mir.

«No tengo palabras, puedo empezar a agradecer a gente pero no iba a acabar nunca ya que ha habido mucha gente que me ha ayudado a estar en donde estoy ahora mismo: campeón del mundo de MotoGP y se me hace muy largo de decir, es brutal», incidió el ya campeón del mundo de MotoGP.

«Era nuestro objetivo a largo plazo, pero ha llegado en el segundo año. No tengo palabras», destacó Mir, quien aseguró: «Sólo estoy pensando en celebrarlo con el equipo porque realmente se lo merecen y también a toda mi familia y a la gente que está en casa y han estado sufriendo con todo lo que ha pasado con la covid».

«Lo he dado todo y al final he podido ganar, así que espero que a toda la gente que lo ha estado y lo está pasando mal le pueda haber alegrado un poquito la vida», comentó Joan Mir al respecto de todos los afectados por la pandemia mundial por el coronavirus.

«Cuando firmé con Suzuki, esta oportunidad tan bonita de ganar con esta gente no me esperaba que fuese a llegar tan rápido, porque es una familia más pequeña respecto al resto de fábricas, y ganar con ellos siempre he dicho que tiene un mérito extra y ahora estoy aquí, así que no puedo estar más agradecido», continúó Mir.

«Se me ha hecho eterna la carrera porque iba sufriendo mucho encima de la moto, mucho. He tenido algún que otro susto, arriesgando, pero también intentando tenerlo todo bajo control», comentó Joan Mir, quien reconoció haber tenido «un susto detrás de otro y era muy impredecible, pero al final ha salido todo bien y es verdad que desde el principio ya era campeón, pero hasta que no vi ese OK en la pizarra no estuve tranquilo».

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Nuevamente pensando en el coronavirus, Joan Mir recuerdó: «Ha sido un año muy difícil porque no celebrar con mi familia o con la gente que se ‘come’ los malos momentos pero también los buenos, mi primer podio, mi primera victoria, ha sido muy duro, y también volver a casa e intentar no contagiarse para no perdernos ninguna carrera. Era una presión que está claro que la hemos sabido llevar muy bien, pero ha sido una presión extra que también para nuestros rivales ha hecho que hayamos podido marcar la diferencia».

«Ha sido muy difícil pero nos hemos llevado el título, hemos hecho las cosas bien, aunque seguramente no haya sido el más rápido en todas las carreras, pero sí el más constante en el podio», reconoce Joan Mir.

La temporada más extraña en toda la historia del Mundial de motociclismo por la pandemia

El español Joan Mir se ha proclamado campeón del mundo de MotoGP, su segundo título mundial (Moto3 en 2017), en la temporada más extraña que se haya podido vivir en toda la historia del Mundial de motociclismo como consecuencia de la pandemia de coronavirus.

Joan Mir ha conseguido el título en el año del centenario de la marca de Hamamatsu, que antes hizo campeones del mundo a nombres míticos del motociclismo como el británico Barry Sheene, el único que lo logró en dos ocasiones (1976 y 1977), los italianos Marco Lucchinelli y Franco Uncini, y los estadounidenses Kevin Schwantz y Kenny Roberts júnior.

Joan Mir es el justo vencedor de una temporada en la que a las primeras de cambio ya quedó «fuera de juego» el vigente campeón, el español Marc Márquez, lo que no resta un ápice de valor al título del piloto de Suzuki, con el que seguramente nadie contaba en la primera parte de la competición.

Joan Mir, nacido el 1 de septiembre de 1979 en Palma de Mallorca, se inició en las competiciones de motociclismo a los 10 años, entre los años 2009 y 2011 cuando disputó los campeonatos baleares de minimotos y minimotard, en las que se proclamó campeón en distintas categorías.

En 2013 fue el único español seleccionado para participar en la copa de promoción «Red Bull Rookies Cup», que acabó en la novena posición ese primer año y fue subcampeón al siguiente para ya en 2015 correr su primer gran premio del mundial de Moto3, aunque sólo fuese como sustituto del japonés Hiroki Ono en el Gran Premio de Australia dentro del equipo Leopard Racing.

Algo debieron de ver en el equipo que decidieron contar con sus servicios durante toda la temporada 2016 al manillar de una KTM con la que concluyó quinto el campeonato con una «pole position» en Austria, si bien al año siguiente cambiaron la moto austríaca por la japonesa Honda para conseguir el título mundial de manera magistral.

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Ese año 2017 la actuación de Joan Mir resultó espectacular, con trece podios en dieciocho carreras y de ellos diez victorias, lo que le permitió proclamarse matemáticamente campeón precisamente en el Gran Premio de Australia, en el circuito de Phillip Island, donde «entró» por primera vez en el mundial al sustituir a Ono.

El campeonato le permitió dar el salto a Moto2 con el equipo Estrella Galicia 0,0 Marc VDS, y aunque no logró ninguna victoria pero sí cuatro podios, hizo que se fijasen en él los responsables de Suzuki, que le pusieron sobre la mesa un contrato para ascender un año más tarde a MotoGP directamente como piloto oficial de fábrica.

Los dirigentes de la fábrica de Hamamatsu apostaron muy fuerte por un dúo completamente español, con Álex Rins y Joan Mir, quien desde los primeros instantes de competición no decepcionó por su rendimiento, al lograr en su primer año un total de diez resultados entre los diez primeros, con un quinto puesto en Australia como mejor resultado tras superar el fuerte accidente que sufrió en unos entrenamientos programados tras el Gran Premio de la República Checa en el circuito de Brno.

Ya en 2020 Joan Mir comenzó un poco con el pie izquierdo, pues no puntuó ni en Qatar ni en la primera carrera de España, en el circuito Ángel Nieto de Jerez de la Frontera, escenario en el que en la segunda carrera consiguió la quinta plaza, que parecía enderezar el mal comienzo, pero un nuevo cero en la República Checa pareció alejarle nuevamente de la realidad, aunque si algo caracteriza a Joan Mir es su tesón y éste le llevó a conseguir la segunda posición en la primera de las dos carreras en Austria.

Y, en la segunda, sólo una bandera roja le privó de conseguir la anhelada primera victoria al no tener el neumático apropiado para la segunda salida, lo que a la postre le relegó a la cuarta plaza.

Pero la «remontada» de Joan Mir había comenzado y, a partir de ese momento, salvo en la caótica carrera francesa como consecuencia de la lluvia, el piloto de Palma de Mallorca se abonó al podio, al que ha subido en seis ocasiones hasta el momento en esta temporada, con una magistral victoria en el Gran Premio de Europa, la primera de las dos carreras en el circuito «Ricrdo Tormo» de Cheste.

En esta segunda ocasión y a pesar de los problemas que arrastró durante los entrenamientos, ha conseguido el objetivo que ni él mismo seguramente esperaba al comenzar la temporada pero con el que soñaba, proclamarse campeón del mundo de MotoGP merced a la séptima posición final que logró.