Impuesto al sello: cuándo conviene usar tarjeta de crédito y cuándo efectivo

Los porteños que utilicen tarjeta de crédito deberán abonar un cargo del 1,2% en concepto de impuesto de sellos, tal como lo dispuso el Presupuesto 2021 aprobado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. El gravamen se cobrará sobre el total de los consumos, realizados tanto en pesos como en dólares.

Este tributo -que incluye a todas las tarjetas de crédito- se aplicará para los consumos desde enero y figurará en los resúmenes que vencerán al mes siguiente.

Si un cliente bancario no reside en Capital Federal pero tiene registrado un domicilio en esta ciudad para operar con su tarjeta, deberá abonar el impuesto a los sellos.

Según la ley aprobada en noviembre último, la base imponible de este gravamen está constituida por los débitos o cargos del período incluidos en la liquidación o resumen, cualquiera fuere su concepto, netos de los ajustes provenientes de saldos anteriores.

Según los tributaristas cuando exista poco tiempo entre la fecha de compra, la de cierre de la tarjeta y la de pago puede resultar conveniente pagar en efectivo o con el dinero depositado en la cuenta. Caso contrario sería conveniente pagar con tarjeta de crédito.

La diferencia estará en el rendimiento que se pueda obtener por el dinero entre la fecha de la compra y la del vencimiento del resumen de la tarjeta. Si la inversión genera un rendimiento mayor al 1,2% será conveniente pagar con la tarjeta de crédito.

Por ejemplo, si realiza una compra por $15.000 paga $180 de impuesto en el resumen que vence el 28 de enero y en el ínterin puede ganar $403 si pone los pesos en un fondo común de inversión con un rendimiento anual del 28% o $532 si los coloca en un plazo fijo que paga un 37%. Es decir que le conviene pagar con el plástico e invertir los pesos porque descontando lo que paga de impuesto, gana $223 con la primera opción y $352 con la segunda.

Lee también  El sábado 6 inicia el pago del 80% del sueldo a estatales

En cambio, si el consumo de $15.000 se realiza el 26 de enero convendría pagar en efectivo, ya que el rendimiento de los pesos en un FCI hasta el cierre de la tarjeta es de $150, es decir que no alcanza a ser mayor a los $180 que se pagarían de impuesto por el uso de la tarjeta y no es posible realizar un plazo fijo porque son menos de 30 días de plazo entre el consumo y el vencimiento.

Al momento de impulsar esta iniciativa, el Gobierno porteño alegó que este tributo es consecuencia de la decisión de la Casa Rosada de restarle a la Ciudad un punto de la coparticipación.

Así, el distrito se sumó a las provincias de Buenos Aires, Tucumán, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Chaco, San Luis y Tierra del Fuego, donde ya se cobra «Sellos» para las operaciones con tarjeta de crédito.

Con este impuesto, más la eliminación de la exención de Ingresos Brutos a las Letras de Liquidez y a las operaciones de pases, la Ciudad obtendría 19.700 millones de pesos, para compensar la pérdida de coparticipación, estimada en unos 53 mil millones de pesos.

Algunas entidades empresarias, como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) rechazaron el nuevo tributo sobre las operaciones con tarjeta de crédito, al sostener que provocará mayor informalidad en las ventas y atentará contra la bancarización.